Marta Alicia Zúniga, Facilitadora

Martha Alicia Zúniga (segunda de la derecha) junto a brigadistas de su comunidad
con banderines del Camino Verde.

Era el año 2004… llega a SEPA a mi vida, como un medio para servir a los demás. Era un nuevo reto: librarnos del dengue, que tanto daño nos estaba haciendo. En esa interacción de casa a casa, tuve la oportunidad de transmitir conocimientos y a la vez de aprender de cada hogar, socializando nuestras necesidades y buscando las mejores soluciones de manera solidaria, a tal punto de llegar a sentirnos parte de una gran familia, en la que se involucraron también mis hijas y mi nieto, quien a su pequeña edad participaba con nosotros…

En este año facilito la estrategia SEPA en otro barrio. Son jóvenes de 13 a 18 años que están aportando a su comunidad. Hemos logrado que se involucren los líderes… y que se comprometan a estar más de cerca con el trabajo que hace la brigada en los hogares. Adultos y niños practican en su casa lo aprendido, lo que se ha podido comprobar a través de las actividades que hemos hecho en cada grupo.

Según datos del monitoreo del mes de noviembre, bajamos la positividad del 17% al 12%, lo que nos llena de ánimo y nos compromete a mejorar nuestro trabajo para involucrar a más personas de la comunidad en la brigada SEPA. Son 30 barrios a los que hemos declarado la guerra y en un futuro no muy lejano podremos estar libres del dengue en Nicaragua.