Johanna María Carballo, Facilitadora

Johanna Carballo (segunda de la derecha) junto a brigadistas de su barrio y una piñata de zancudos.

Para mí SEPA ha sido verdaderamente una escuela, una experiencia extraordinaria. Durante estos ocho meses de convivencias me han enseñado a valorar muchas cosas. Hoy me siento más sensible ante los problemas de los demás, la solidaridad, el compartir problemas así como soluciones me han hecho ser más madura.
En uno de los barrios, el cambio más importante ha sido la aceptación y respaldo que los hogares le han dado a un grupo de niños y jóvenes. Es una brigada pequeña de seis compañeros que han sabido llegar a los hogares a pesar del poco apoyo del liderazgo por diferentes situaciones ajenas a su voluntad. Eso no ha impedido que la brigada haya ido desarrollando ese acercamiento con los hogares, que fue reconocido en el reciente monitoreo por pares. Hay mucho por hacer, como el crecimiento de la brigada, pero también sé que se han dado pasos importantes en el desarrollo de SEPA en este Barrio.

En cuanto al cambio más importante en otro barrio, ha sido el fortalecimiento de las relaciones sociales entre la comunidad y el liderazgo. Si bien es cierto que éste es un barrio que goza de un liderazgo sólido y muy unido, SEPA ha contribuido a cohesionar el liderazgo con la comunidad. Ese vínculo les ha permitido acercarse más a hogares donde no habían podido entrar y conocer su problemática. La brigada SEPA goza de un gran reconocimiento de la población de este barrio.